STATEMENT

 

En mi trabajo reflexiono sobre los tipos de relaciones que establecemos en torno a la identidad cultural, explorando aspectos cómo su construcción, su desarrollo a lo largo del tiempo, la necesidad de reconocernos dentro de una identidad compartida y cómo puede llegar a afectarnos el sentimiento de descontextualización de nuestra propia vida.

 

La identidad es aquello que somos y en lo que nos reconocemos, en el caso de la cultura esto se refleja en cosas cómo el habla, las costumbres o la historia. Todo sujeto necesita un contexto y este es dado por el entorno. El reconocer rasgos comunes en otros ayuda a la contextualización propia y a crear lazos que nos reafirman cómo parte importante de un grupo cultural. La necesaria sensación de contextualización se puede dar a gran escala cómo en el caso de pertenencia a un lugar o una etnia concreta; o, incluso, a pequeña escala en el caso de pertenencia a una familia o a un grupo de personas con vivencias similares a las nuestras. Cuando no encontramos ese colectivo con el cual poder compartir parte de nuestra memoria, ocurre un proceso de descontextualización que puede afectarnos profundamente. En mi caso, cómo isleña que hace años emigró al continente, este proceso me ha hecho replantearme muchas cosas, sobre las cuales reflexiono en mi obra, cambiando el punto de vista en función de lo que me vaya pidiendo el propio proyecto.

Ir al contenido